
El Domingo de la Palabra de Dios, que este año se celebra el 25 de enero, es una propuesta de marcado carácter pastoral que invita a tomar mayor conciencia del lugar central que la Palabra de Dios ocupa en la vida cotidiana de la Iglesia y de nuestras comunidades. No se trata de una Palabra relegada a un libro, sino de una Palabra viva, actual, que se hace cercana y perceptible, capaz de tocar la realidad concreta de las personas.
Con el lema “La palabra de Cristo habite entre vosotros” (Col 3,16), esta jornada anima a los cristianos a acoger la Palabra no solo como algo que se proclama y se escucha, sino como una presencia viva que transforma la manera de relacionarnos y de convivir. A la luz de san Pablo —cuya conversión celebramos precisamente en esta fecha— se nos recuerda que permitir que la Palabra habite en la comunidad implica vivir desde la igualdad, la compasión, la humildad, la paciencia y el perdón, haciendo posible que el otro deje de ser un desconocido para convertirse en verdadero hermano.
Este día nos ayuda también a reconocer la necesidad profunda que tenemos de la Palabra de Dios en nuestra vida diaria: una Palabra que da vida, que orienta, que serena y que aporta sentido en los momentos en los que más lo necesitamos. Por ello, la Palabra de Dios es, necesariamente, fuente de esperanza.
Sin embargo, esta llamada no puede limitarse únicamente a la celebración puntual de esta jornada. La Palabra de Dios está llamada a acompañarnos todos los días. Un gesto sencillo puede ser llevar con nosotros la Biblia o los Evangelios, ya sea en formato impreso o en el móvil, para poder recurrir a ella no solo en la Eucaristía, sino también en las circunstancias concretas de la vida, ante una dificultad o en momentos en los que necesitamos consuelo y fortaleza.
Junto a esta cercanía personal a la Palabra, es fundamental también la formación. La Iglesia diocesana insiste en la importancia de la formación bíblica y, de manera particular, en la preparación de lectores. En este sentido, el Secretariado de Pastoral Bíblica propone un nuevo curso dedicado a los profetas, que ya se está desarrollando desde hace algunas semanas y cuyas sesiones pueden seguirse en formato podcast PINCHANDO AQUÍ.