Música y palabra para recordar a San Juan de la Cruz en el Monasterio de La Encarnación

San Juan de la Cruz «vuelve» a La Encarnación a través de sus escritos, ahora musicalizados. Allí estuvo 5 años como capellán y confesor, junto con su inseparable Santa Teresa de Jesús

Dentro de la programación conmemorativa por el tercer centenario de la canonización de San Juan de la Cruz y el primer centenario de su proclamación como Doctor de la Iglesia, Ávila vivirá este sábado un acto de especial emotividad. El emblemático Monasterio de La Encarnación se convertirá en el escenario de la propuesta literario-musical «Un Paisaje Sonoro en torno a San Juan de la Cruz», que dará comienzo a las 19:00 horas con entrada libre hasta completar aforo.

El montaje está protagonizado por Daniel Quirós, reconocido locutor de Radio Clásica, quien ha elaborado los textos y asumirá la dramatización y voz del místico abulense, y por Francisco Javier López, organista titular de la Catedral de Ávila. La música del órgano dialogará con la palabra hablada para articular una narración sonora coherente y profunda.

La iniciativa, impulsada por la Junta de Cofradías de la Semana Santa de Ávila con el respaldo del Ayuntamiento de Ávila, la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial, la Asociación Organaria y las madres Carmelitas Descalzas, rinde tributo al místico en el recinto donde ejerció como confesor.

Más que un concierto: una experiencia inmersiva

Esta cita supone la continuidad del proyecto iniciado en agosto con la grabación de un disco en el órgano histórico del siglo XVIII de la Parroquia de San Cipriano, en Fontiveros. Según explica el organista Francisco Javier López, «es más que un concierto; es una actividad nacida de la unión de dos enamorados de Ávila y de su patrimonio».

En la representación, Quirós encarna la figura de San Juan de la Cruz vistiendo los hábitos de la orden y recreando los últimos días de vida del poeta. Por su parte, la interpretación al órgano traslada al espectador a la atmósfera musical del siglo XVI mediante obras de compositores que circularon por la ciudad en aquella época, creando una perfecta simbiosis entre la palabra del místico y la música de su tiempo.