La unidad pastoral de San Pedro Bautista e ICM se pone «bajo el manto de María»

Jorge Zazo (párroco) y Claudia Rodríguez (miembro del consejo parroquial) explican los actos de consagración al Inmaculado Corazón de María. Foto: Diócesis de Ávila

La unidad pastoral formada por las parroquias del ICM y la de San Pedro Bautista, en Ávila capital, celebrará los próximos días 12 y 13 de junio un acto de consagración al Inmaculado Corazón de María. El evento, que se enmarca en el fin de semana posterior a la visita del Papa a España, tiene como objetivo poner las dos comunidades parroquiales —y a cuantos fieles deseen sumarse— bajo la protección especial de la Virgen María.

La consagración al Inmaculado Corazón de María es una petición recogida en las apariciones de Fátima y ha sido renovada por varios pontífices a lo largo de la historia. Según explicó esta mañana en rueda de prensa el párroco de la unidad pastoral, Jorge Zazo, «cuando uno hace una consagración, sea a Dios o a la Virgen María, lo que está haciendo es poner a las personas o a las instituciones a las que se refiera de una forma especial bajo su protección». Esta consagración universal, recordó Zazo, la realizaron en su día Pío XII, Pablo VI, San Juan Pablo II y, más recientemente, el papa Francisco.

La decisión de llevarla a cabo en este momento responde a dos mensajes del mensaje de Fátima que han centrado el trabajo pastoral de la unidad durante el presente curso. «Necesitamos la paz. Estamos bastante inquietos por un mundo en guerra», afirmó el párroco, quien añadió que el otro eje que ha guiado su camino ha sido «la misericordia de Dios y la conversión de los pecadores». Zazo subrayó además que, aunque la comunidad lleva más de ocho años trabajando en la nueva evangelización con distintas iniciativas, «no bastan las iniciativas humanas, necesitamos la ayuda de Dios y especialmente de la Santísima Virgen María».

La invitación está abierta a todos los fieles, también a quienes no pertenezcan a esta unidad pastoral. El párroco animó a todos a sumarse: «Aunque no pertenezcan a esta unidad pastoral, quieran ponerse especialmente bajo el manto de María para ser instrumentos de la paz y del anuncio del Evangelio que nos trae la salvación.»

Por su parte, Claudia Rodríguez, miembro del consejo parroquial de la unidad, quiso trasladar el significado más personal y espiritual del acto. «La consagración a la Virgen significa ahora para mí mucho más que la propia celebración, que sin duda será muy bella», afirmó. Para Rodríguez, consagrarse a la Virgen es, ante todo, «un recordatorio de que no estamos solos y caminamos con María», especialmente necesario «en momentos de incertidumbre, de cambios como hay en el mundo». La responsable parroquial destacó también la dimensión de confianza que encierra este gesto: «Me gusta mucho pensar que la Virgen tiene en cuenta nuestra debilidad, nuestra pequeñez, pero que le da igual, que es capaz de alzarnos y llevarnos a Jesús.» En definitiva, para la joven, consagrarse a la Virgen «es dejarnos llevar por su mano cada día de nuestras vidas.»

Programa previsto

Los actos comenzarán la tarde del viernes 12 de junio con una procesión del Rosario que partirá a las 20:15 horas desde la parroquia de San Pedro Bautista. La comitiva llegará al templo del ICM, donde se celebrará una vigilia de oración en torno a las 20:45 horas. Al día siguiente, sábado 13 de junio, a las 12:00 horas, tendrá lugar en ese mismo templo la celebración central: la consagración al Inmaculado Corazón de María. El encuentro concluirá con una comida compartida entre los participantes.

El acto central será presidido por el obispo de Ávila, Mons. Jesús Rico García. Además, han confirmado su asistencia nuestro obispo emérito (Mons. Jesús García Burillo) y el obispo de las diócesis de Ciudad Rodrigo y de Salamanca (el abulense Mons. José Luis Retana), quien fue párroco de San Pedro Bautista y coadjutor previamente en el ICM.

Foto: Diócesis de Ávila