Infancia Misionera invita a los niños de Ávila a descubrir que su vida es una misión

La Iglesia celebra este domingo la Jornada de Infancia Misionera, una iniciativa que invita a niños y adultos a tomar conciencia del valor universal de la misión y del papel protagonista que los más pequeños tienen en ella. Bajo el lema “Tu vida, una misión”, la campaña de este año pone el acento en que cada niño, desde su bautismo, tiene una vocación única y una misión personal e irrepetible en el plan de Dios.

Infancia Misionera es una red universal de niños que se forman en el espíritu misionero y comparten sus aportaciones para ayudar a los misioneros en su trabajo con la infancia, especialmente en los países de misión. Surgió a mediados del siglo XIX, cuando un obispo francés, conmovido por la situación de los niños en China, decidió pedir ayuda no a los poderosos, sino a los niños de su diócesis. Con el paso del tiempo, esta iniciativa se extendió por todo el mundo y fue reconocida por el papa Pío XI como Obra Misional Pontificia, convirtiéndose en un instrumento directo del Papa al servicio de los niños más necesitados.

El lema que identifica a Infancia Misionera, “los niños ayudan a los niños”, expresa con claridad su esencia. A través de esta obra, los más pequeños descubren que su vida tiene un valor infinito ante los ojos de Dios y que, desde lo cotidiano y lo cercano, pueden contribuir a transformar el mundo. La campaña de este año presenta este mensaje de forma especialmente cercana al lenguaje infantil, utilizando la figura de los superhéroes para mostrar que el mayor de todos ellos es Jesucristo.

Además de la dimensión formativa y espiritual, la Jornada de Infancia Misionera tiene un importante carácter solidario. Los donativos se recogen a lo largo del año en parroquias, colegios y grupos misioneros, y se canalizan a través de las delegaciones diocesanas hacia la Dirección Nacional en Madrid. Desde allí, el dinero se envía a Roma para integrarse en el Fondo Universal de Solidaridad, desde el que la Santa Sede distribuye las ayudas de forma equitativa según las necesidades de los distintos proyectos misioneros en el mundo, especialmente en África y Asia.

La diócesis de Ávila vuelve a destacar por su generosidad. En la última campaña se recaudaron cerca de 55.000 euros, fruto del compromiso de parroquias, catequistas, familias y niños. Según comenta Mercedes Sánchez, delegada diocesana de Misiones y Obras Misionales Pontificias, esta solidaridad se vive a lo largo de todo el año a través de gestos sencillos pero muy significativos. Entre ellos, destaca la implicación de grupos de catequesis que elaboran manualidades solidarias, como los pequeños centros de mesa para bendecir la comida en Navidad que hicieron en la parroquia de San Vicente, cuya venta se destina íntegramente a Infancia Misionera. Asimismo, muchos niños, especialmente en el momento de su Primera Comunión, ofrecen un cubierto o parte de sus ahorros para Infancia Misionera, como gesto de compartir con otros niños del mundo que tienen menos recursos, recordando que en ese día tan especial su invitado principal es Jesús. También durante la Cuaresma, al trabajar la limosna, no son pocos los niños que reúnen pequeñas cantidades de dinero que posteriormente entregan a la Delegación de Misiones para sumarse al Fondo de Infancia Misionera.

Infancia Misionera recuerda así que la misión no es solo cosa de adultos ni de lugares lejanos. Los niños, con sus talentos, su fe y su ejemplo, son auténticos misioneros llamados a ser amigos de Jesús y a hacer presente su amor allí donde viven.