La bendición de los animales, signo del cuidado de la Creación

Bendición de las mascotas en San Vicente (imagen de archivo)

El atrio de la Basílica de San Vicente volverá a acoger este domingo 18 de enero, la tradicional bendición de los pequeños animales con motivo de la festividad de su patrón, san Antón (que es el día 17, pero en Ávila es tradición realizar este acto el domingo más cercano a dicha fecha) Perros, gatos, aves, tortugas, caballos … serán bendecidos para que queden protegidos para todo el año.

Los actos comenzarán a las 12 horas con la concentración de caballerías en el mercado de ganados. Sobre las 13:30, caballos y bueyes comenzarán a subir hacia la Basílica de San Vicente bordeando la muralla de Ávila, con el siguiente recorrido: avenida de Madrid, arco del puente, carretera de Burgohondo, subida del Rastro, Paseo del Rastro, Plaza de Santa Teresa (Mercado Grande), calle San Segundo, arco de la Catedral, calle El Tostado, calle Lope Núñez y arco de San Vicente.

Una vez que lleguen al exterior de la Basílica, en torno a las 13:45 horas, el párroco de San Vicente, D. Fernando Gutiérrez, realizará la aspersión del agua bendita sobre las mascotas que se congreguen allí.

¿Por qué San Antón es el patrón de los animales?

Cada 17 de enero, la Iglesia celebra la festividad de San Antonio Abad, conocido popularmente como San Antón, una fecha muy arraigada en la tradición cristiana y especialmente vinculada a la bendición de los animales. Pero ¿de dónde nace esta costumbre y por qué San Antón es considerado su patrón?

San Antonio Abad fue un monje del siglo III, nacido en Egipto, que dedicó su vida a la oración, la austeridad y la búsqueda de Dios en el desierto. La tradición lo presenta como un hombre profundamente respetuoso con la creación. Los relatos hagiográficos cuentan que convivía en armonía con los animales, que se acercaban a él sin temor y a los que cuidaba con sencillez y compasión. Esta relación simbólica hizo que, con el paso de los siglos, fuera reconocido como protector de los animales y del mundo rural.

La costumbre de bendecir a los animales el día de San Antón tiene un profundo sentido cristiano. No se trata solo de una tradición popular, sino de un gesto que recuerda que toda la creación es don de Dios y que el ser humano está llamado a cuidarla y protegerla. Al bendecir a los animales, la Iglesia invoca la protección divina sobre ellos y, al mismo tiempo, recuerda la responsabilidad de las personas hacia los seres vivos que les han sido confiados.

En un tiempo en el que crece la sensibilidad por el cuidado de la casa común, la figura de San Antón sigue siendo una llamada actual a vivir una relación respetuosa con la naturaleza, reconociendo en ella la huella del Creador.