El Ecce Homo de Vasco de la Zarza y un relieve de Lanzahíta, en la nueva muestra de Las Edades

La Iglesia de San Cipriano y en la Catedral de Zamora acogen desde este mes de octubre “Esperanza”, la XXVIII edición de Las Edades del Hombre. Una muestra que, en consonancia con la conmemoración que el Papa Francisco propuso para el Año Jubilar que estamos celebrando, nos enmarca la Esperanza como temática principal.

Ávila en “Esperanza”

La Diócesis de Ávila participa en “Esperanza” con 2 piezas escultóricas, ambas del siglo XVI, que nos muestran el maravilloso arte sacro que atesora nuestra tierra.

Se trata, por un lado, del Ecce Homo realizado por Vasco de la Zarza, y que pertenece a la S.A.I. Catedral del Salvador. Habitualmente se puede encontrar en el museo catedralicio, concretamente en la llamada Sala de la Pasión, situada junto a la de cantorales. Esta obra, realizada por entero en alabastro, muestra la cara y el torso de Cristo semidesnudo, con una expresión serena. La soga al cuello nos indica que hace referencia al momento en el que, tras ser azotado y coronado de espinas, Pilatos le muestra ante el pueblo judío con la expresión que da nombre a la obra: “Ecce homo” (“he aquí al hombre”). En la muestra de Las Edades lo encontraremos en la sede de la iglesia de San Cipriano.

La segunda de las obras es “El sacrificio de Isaac”, proveniente de la iglesia parroquial de San Juan Bautista, de Lanzahíta. Talla en madera, de 95x50x12 cm, realizada por Pedro de Salamanca, que muestra una rica policromía realizada por Toribio González (también en el siglo XVI). Con gran movimiento plástico, expresa a la perfección el momento en el que Abrahán, a petición de Yahvé, se dispone a dar muerte a su único hijo, Isaac; un ángel impide que lleve a cabo el sacrificio, confirmándole que Yahvé había visto su fidelidad hacia Él y le llevaba la promesa de multiplicar su descendencia. Esta bella imagen podrá observarse en la muestra de Las Edades en la sede de la Catedral de Zamora.

 

La esperanza que florece en la adversidad

La XXVIII edición de Las Edades del Hombre se celebrará desde octubre de 2025 hasta abril de 2026, bajo el signo de la Esperanza, en consonancia con la conmemoración que el Papa Francisco propuso para este Año Jubilar vigente. En los argumentos para tal designación, el recordado pontífice remarcaba que este periodo debiera ser “un año de esperanza para todo el mundo, que sufre el flagelo de las guerras, los efectos persistentes de la pandemia de COVID-19 y la crisis del cambio climático.

El lema de la exposición remarca aún más esta virtud teologal, la Esperanza, con el juego tipográfico de sus dos últimas letras, hacienda referencia a la ciudad que alberga la muestra (ZA, de Zamora).

El cartel nos muestra la corona de espinas florecida, que simboliza el mayor momento de desesperanza y sufrimiento (el momento en el que Jesús muere en la Tierra), junto a las flores que nos indicant que de ese dolor surge la mayor fuente de nuestra esperanza. Se trata también de una metáfora alegórica: todos los sentimientos de desesperanza históricos, contemporáneos, objetivos o subjetivos, los desalientos sociales o personales, las injusticias sociales, los conflictos bélicos, los desastres medioambientales …Y sin embargo, desde esa conmoción, brota vida en forma de flor como símbolo de esperanza. Es la flor del Espino, nacida desde la inhospitalidad pero que evidencia los anhelos de confianza y superación. Una bella y delicada metáfora visual de cómo, incluso enla más profunda oscuridad, hay motivos para la esperanza. Es triunfo ante la adversidad.

La XXVIII edición de Las Edades del Hombre se compone de 85 obras muy destacadas procedentes de Castilla y León y otros puntos de España y Portugal. Se dividen en un preludio que se localiza en la iglesia de San Cipriano y tres ‘Momentos’ que se ubican en la Catedral de El Salvador y que llevan por nombre ‘Pasión’, ‘Resurrección’ y ‘Misión’.

‘EsperanZa’ atesora en su recorrido a algunos de los mejores artistas de la historia del arte como El Greco, Francisco de Goya, Gregorio Fernández, Juan de Juni, Zurbarán, Berruguete o Salzillo. Sus obras comparten relato con otros autores contemporáneos como Venancio Blanco, Pablo Gargallo. Un aspecto destacado de la exposición es la presencia, por primera vez en la historia de Las Edades del Hombre, de dos artistas universales, ambos con carácter singular en sus obras: Diego de Velázquez, con una Inmaculada procedente de la iglesia de la Magdalena de Sevilla, y Pablo Picasso, con una Anunciación del Museo Picasso de Barcelona.

El recorrido expositivo tiene como colofón una experiencia de realidad virtual cuyo argumento lleva al visitante a una actividad en la que presencia y participa de la reconstrucción colaborativa de una población.

De manera paralela y complementaria a la iglesia de San Cipriano y la Catedral, la sede de El Carmen de San Isidoro se propone como un espacio destinado a mejorar la experiencia de los visitantes a ‘EsperanZa’. Esta iniciativa se lleva a cabo de forma conjunta con la Fundación Zamorarte. De esta manera, se ha diseñado un programa innovador, inclusivo y de calidad, que integra el aprendizaje vivencial, la creatividad y la interpretación del patrimonio como ejes fundamentales, convirtiendo la visita a ‘EsperanZa’ y a su Laboratorio en una oportunidad para descubrir, comprender y valorar el patrimonio cultural como un bien común.