
«Dios cuenta contigo» es el lema con el que la Diócesis de Ávila celebra el domingo 8 de noviembre el Día de la Iglesia Diocesana, una jornada para sentirnos parte de la gran familia que es la Iglesia más cercana. Como cada año, la Diócesis ha querido también rendir cuentas con sus fieles, y en un ejercicio de transparencia ha presentado en rueda de prensa los datos de 2025 para que cualquier persona pueda saber qué hace la Iglesia y a qué destina sus recursos.
El obispo de Ávila, D. Jesús Rico García, ha explicado que el lema es «una llamada al compromiso desde la gratitud». La vida de las diócesis y de las parroquias, ha recordado, solo se entiende desde la respuesta de todos los bautizados, cada uno desde su vocación. «No es solamente un lema para una jornada, es una llamada dirigida a cada bautizado», ha subrayado. Todos tenemos algo que aportar, y la campaña propone cuatro caminos: la oración, el tiempo, las cualidades y la aportación económica. Como decía Santa Teresa, «es menester hacerse espaldas unos a otros».
D. Jesús ha querido, sobre todo, dar las gracias a los sacerdotes, los laicos, las personas consagradas y quienes colaboran con sus donativos, porque gracias a ellos la Iglesia sigue presente «hasta el último rincón» de la diócesis.
Actividad pastoral, educativa y asistencial
Ese último rincón se nota en los números. Ávila cerró 2025 con 137 sacerdotes para 266 parroquias, a los que se suman unos 300 religiosos, 200 de ellos de clausura, 91 misioneros y 340 catequistas que realizan su labor de forma voluntaria.
Mons. Rico ha destacado que, de esos 137 sacerdotes, únicamente están en activo un centenar, con una edad media de 67 años, y muchos atienden entre ocho y diez pueblos. Unos 40 no pueden ejercer el ministerio por edad o enfermedad, y la cifra total bajará en 2026 tras los fallecimientos de los últimos meses.
En las aulas, los centros católicos concertados cerraron 2025 con casi un 2 % más de alumnos y dan trabajo a 433 personas, lo cual convierte de nuevo a la Iglesia abulense en uno de los mayores empleadores de toda la provincia.
En la vida sacramental, los bautismos bajaron un 10,7 % (reflejo del descenso de la natalidad, que afecta a todos los aspectos de la sociedad), pero se mantienen las 385 confirmaciones, y crecen las Primeras Comuniones (3,45 %) y los matrimonios por la Iglesia (3,95 %).
Asimismo, la Iglesia sigue teniendo la mano tendida. Cáritas y otras entidades de ayuda social atendieron a más de 7.000 personas en 2025, un 7,41 % más que el año anterior, y con perspectivas de seguir subiendo en los próximos años, debido al aumento de la pobreza familiar derivado de la crisis de la vivienda y los bajos salarios. Solo en los centros de acogida y atención primaria el aumento de personas atendidas supera el 10 %, lo cual nos da buena cuenta del problema social existente.

Unas cuentas equilibradas
Toda esta realidad se refleja en los datos económicos de la diócesis. En el balance de 2025, los ingresos crecieron un 9 % y los gastos bajaron un 2,47 %, de modo que la capacidad de financiación, esa hucha común que se guarda para atender estas necesidades cada vez mayores, aumentó un 55 %. No podemos entenderlo como superávit, tal y como se ha precisado en la rueda de prensa, porque la Iglesia no es una empresa: es la capacidad total que la diócesis tiene de seguir manteniéndose año tras año.
Buena parte de la mejora se debe a la asignación tributaria, que creció un 14,92 %: y es que Ávila es la tercera provincia de España con más casillas marcadas a favor de la Iglesia en la declaración de la renta. También subieron los ingresos por patrimonio gracias a la recuperación del turismo, aunque los más de 1,5 millones recaudados en este capítulo no cubren los más de 2 millones que cuesta cuidar templos con siglos de historia: un mantenimiento esencial para ponerlos al servicio de la sociedad, sean creyentes o no. Por eso cobrar la entrada en la catedral, por ejemplo, «no es un capricho», sino una forma de sufragar mínimamente esos gastos generados de su mantenimiento.
El descenso del gasto se explica porque este año no ha hecho falta una gran rehabilitación de edificios, y los gastos extraordinarios han pasado de más de 900.000 euros a 451.000.
Todos los datos, junto a la cuenta de resultados, se pueden consultar PINCHANDO AQUÍ