Fontiveros se prepara para celebrar el 484 aniversario del nacimiento de San Juan de la Cruz

La localidad abulense, cuna del Doctor Místico, acoge los actos en un momento especialmente significativo: el Año Jubilar Sanjuanista
Casa natal de San Juan de la Cruz en Fontiveros (Ávila)

Fontiveros, el municipio del norte de la provincia de Ávila donde nació fray Juan de Yepes (universalmente conocido como san Juan de la Cruz), se prepara para conmemorar el 484 aniversario de su nacimiento con una serie de actos religiosos y culturales que se celebrarán a partir del sábado 20 de junio. Los eventos están organizados por la parroquia de San Cipriano de Fontiveros y la Asociación Cultural Centro Católico San Juan de la Cruz (además del Ayuntamiento de Fontiveros y la Diputación de Ávila, entre otros).

El primero de los actos tendrá lugar el 20 de junio con un Recital de Zarzuela y Boleros a las 21:30 horas en el Espacio de san Juan de la Cruz, un encuentro que hermana el arte musical con la memoria del gran poeta místico castellano.

El día grande llegará el miércoles 24 de junio, fecha en que la tradición sitúa el nacimiento del santo. A las 20:00 horas, la parroquia de San Cipriano acogerá una Eucaristía en honor a san Juan de la Cruz para celebrar su «cumpleaños». Un momento de oración y acción de gracias por el testimonio y ejemplo de vida y entrega de este Doctor de la Iglesia universal. Ese mismo día, a las 21:00 horas, el templo parroquial será también escenario de la actuación del Coro Gregoriano de La Santa (Ávila), acompañado de música de órgano, poniendo el broche musical a una jornada de especial significado espiritual y cultural.

Celebrar el cumpleaños de san Juan de la Cruz en Fontiveros no es un gesto menor. Hacerlo en su tierra natal, donde nació hacia 1542 en el seno de una familia humilde, es reivindicar las raíces de una espiritualidad que trascendió fronteras y que sigue interpelando a creyentes y buscadores de todo el mundo. La figura del co-reformador del Carmelo junto a santa Teresa de Jesús, también abulense, hace de esta tierra un lugar de referencia en la historia de la mística cristiana.

Los actos adquieren además una dimensión extraordinaria este año, al celebrarse en el marco del Año Jubilar Sanjuanista, que convierte 2026 en un tiempo de gracia especial para todos los devotos y admiradores del santo. Una razón más para acercarse a Fontiveros y dejarse llevar por el espíritu de quien escribió (como nos recordó recientemente León XIV) que «en el atardecer de la vida, te examinarán en el amor». 

Más de 2000 peregrinos

Aprovechamos, asimismo, para anunciar que, en la primera mitad del Año Jubilar, han pasado por Fontiveros más de 2200 peregrinos. Una cifra que se espera que pueda aumentar significativamente con la llegada del verano, los desplazamientos vacaciones y las diferentes peregrinaciones parroquiales, diocesanas o de grupos que están previstas.

Que más de 2.000 peregrinos hayan visitado Fontiveros en la primera mitad del Año Jubilar Sanjuanista no es solo un dato alentador: es un signo elocuente del tiempo que vivimos. Fontiveros es el origen, la fuente. Quien peregrina hasta allí va al lugar donde nació Juan de Yepes, el niño que se convertiría en uno de los grandes místicos de la historia de la Iglesia. Acudir a ese rincón de Ávila es hacer lo que los creyentes han hecho siempre: ir a beber de la ‘fonte’ donde nació algo grande. Y la espiritualidad sanjuanista —honda, transformadora, capaz de encontrar a Dios en el silencio y en la noche— sigue respondiendo a una sed muy real en nuestro mundo.

La peregrinación, además, no es un viaje ordinario. Es oración en movimiento, conversión con los pies. Quienes han recorrido ese camino —solos, en familia, con su parroquia o su diócesis— han elegido salir de lo cotidiano para abrirse a algo más grande. Eso ya es, en sí mismo, una gracia.

Y a esa gracia se suma la del Jubileo. Porque este año no solo invita a recordar a San Juan de la Cruz: ofrece la posibilidad concreta de la indulgencia plenaria, de la reconciliación plena con Dios, del comienzo de nuevo. Una oportunidad que la Iglesia, en su tradición más antigua, pone al alcance de todos. En un mundo cansado, esa oferta sigue siendo tan urgente como siempre.