La unidad de los cristianos, un compromiso que la Iglesia renueva cada año

Desde ayer domingo, la Iglesia celebra la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, una cita anual que invita a las distintas confesiones cristianas a orar y trabajar juntas por el don de la unidad. Este año, la iniciativa se desarrolla bajo el lema «Un solo Espíritu, una sola esperanza», que subraya la llamada común a vivir la fe desde aquello que une y no desde lo que separa.

Un compromiso que nace de la oración

En la diócesis de Ávila, el ecumenismo cuenta con un secretariado específico que promueve el diálogo y la colaboración entre las distintas confesiones cristianas presentes en el territorio diocesano. Desde este ámbito se recuerda que la búsqueda de la unidad no es solo un esfuerzo humano, sino, sobre todo, un don que se pide a Dios desde la oración. Por ello, esta semana se presenta como un tiempo privilegiado para renovar el compromiso con la comunión, conscientes de que la división contradice lo más esencial de la fe cristiana.

El lema elegido para este año pone el acento en una convicción central: el Espíritu no está dividido, sino que es el mismo Espíritu del Padre que Jesús entrega a la Iglesia con la petición expresa de que todos sean uno. Desde esta perspectiva, se insiste en que, aunque existan diferencias entre las confesiones cristianas, la base de la fe es común: la creencia en Jesucristo, el Hijo de Dios, en quien los cristianos encuentran la esperanza, la fe y el consuelo.

Más lo que une que lo que separa

En un contexto social cada vez más secularizado, se subraya también la importancia de tomar conciencia de todo lo que une a los cristianos. Más allá de los matices doctrinales o históricos, la fe compartida en Cristo y la vivencia religiosa común constituyen un patrimonio que debería tener más peso que los escasos elementos de división. De ahí la llamada a centrar los esfuerzos en fortalecer los vínculos de comunión y a desterrar actitudes de enfrentamiento heredadas del pasado.

La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos quiere, además, concienciar sobre el dramatismo de la división y animar a que este compromiso no se limite a unos días concretos de enero, sino que se mantenga vivo a lo largo de todo el año. El ecumenismo, cuyo significado remite a la idea de casa común, invita a hacer de esa casa un espacio habitable para todos, donde las distintas confesiones cristianas puedan convivir y caminar juntas.

Vigilia ecuménica en Ávila

En este marco, la diócesis de Ávila ha previsto por segundo año consecutivo una celebración ecuménica, concretamente una vigilia de oración, que tendrá lugar el próximo viernes 23 de enero a las 18 horas en la iglesia episcopal de San Ignacio, y que estará presidida por Mons. Rico García, obispo de Ávila. Esta celebración quiere ser un signo visible de la comunión posible y un gesto concreto de oración compartida entre cristianos de distintas confesiones.

Diversidad cristiana en la diócesis

La diócesis cuenta, además, con una significativa diversidad cristiana. Junto a la mayoría católica, existe una comunidad de ortodoxos rumanos, con parroquia en el recinto del monasterio de Santo Tomás, con la que se mantiene una colaboración estrecha. También hay presencia protestante en la iglesia Luz para los Pueblos, ubicada en la Plaza de Italia, así como diversas iniciativas ecuménicas en la provincia, como las comunidades Juventud con una Misión en Las Navas del Marqués o el trabajo que se realiza desde el Monasterio de la Conversión, en Sotillo de la Adrada.

Desde el Secretariado de Ecumenismo se destaca la importancia de encontrarse para orar juntos y profesar una fe común, especialmente a través del rezo del Credo niceno, como expresión compartida de la fe en un mismo Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Estos gestos, aunque sencillos, son considerados pasos necesarios para visibilizar el esfuerzo ecuménico y seguir avanzando, con humildad y perseverancia, hacia la unidad tan deseada por Cristo para su Iglesia.