La campaña de emergencia, puesta en marcha junto a Cáritas Española y Cáritas Internacional, sigue abierta ante el aumento de las necesidades tras el doble seísmo

Han pasado ya más de 15 días desde que un doble terremoto sacudiera Venezuela, dejando a su paso una destrucción que, lejos de disminuir, sigue generando necesidades crecientes entre la población afectada. Desde el primer momento, Cáritas Internacional y Cáritas Venezuela se pusieron en marcha para hacer llegar la ayuda con la mayor rapidez posible, y la Diócesis de Ávila, a través de Cáritas Diocesana, no quiso quedarse al margen de esta respuesta solidaria, activando un llamamiento de emergencia entre la sociedad abulense.
Antonio Luis Nicolás, delegado episcopal de Cáritas Diocesana de Ávila, ha hecho balance de estas dos primeras semanas de campaña, destacando la respuesta «sobresaliente» de la sociedad abulense. «Cada vez que se produce una situación de emergencia, como ahora en Venezuela, como vivimos en España con la Dana o anteriormente con los terremotos de Turquía, Ávila siempre ha sabido dar respuesta. Y una respuesta coherente, una respuesta comprometida», ha señalado, agradeciendo de manera expresa a «nuestra sociedad, a nuestra gente y a esta tierra», porque «una vez más, Ávila ha demostrado que está ahí cuando se la necesita».
Más de 35.000 euros recaudados hasta el momento
En cuanto al número de donaciones, Nicolás ha precisado que, a día de hoy, se han recaudado 35.000 euros aportados por particulares, entidades y parroquias, una cantidad que previsiblemente seguirá creciendo. «Sé que va a ser bastante más porque no paran de llamar entidades, no paran de llamar compañeros sacerdotes que, a través de las parroquias, están haciendo campañas», ha explicado el delegado episcopal, quien ha calificado la cifra alcanzada como «algo que está bastante bien, muy de agradecer».
Entre las iniciativas solidarias surgidas en la diócesis, Nicolás ha destacado la del grupo parroquial de teatro de Sotillo de la Adrada, que organizó una obra de teatro musical para recaudar fondos; un ejemplo, según ha explicado, de las múltiples formas que la comunidad ha encontrado para colaborar.
Cáritas Diocesana de Ávila envía toda la recaudación de nuestra diócesis a través de Cáritas Española, que a su vez la envía a Cáritas Internacional, encargada de hacer llegar todas las colectas sobre el terreno.
La ayuda sigue siendo necesaria pese a que los focos mediáticos se han apagado
El delegado de Cáritas ha querido lanzar un mensaje de atención sobre la evolución de la crisis. «Pese a que los focos ya se han apagado, y suele pasar con este tipo de catástrofes que la tensión va disminuyendo según va pasando el tiempo, las necesidades, por el contrario, van aumentando. No se trata solo de paliar ese primer momento, sino que hay que reconstruir mucho a partir de ahora», ha advertido.
Nicolás ha recordado la magnitud de los daños: «Solamente en La Guaira hay más de 300 edificios colapsados. La mayoría de los damnificados no han sido localizados. Y todo eso hay que reconstruirlo, en un país en el que los recursos ya sabemos cómo están». El delegado ha subrayado además que, gracias a la cooperación internacional y a los equipos de rescate, «se va dando respuesta, pero la gente sigue buscando a sus seres queridos bajo esos escombros».
La caridad, «el corazón del Evangelio»
Preguntado por la respuesta inmediata de la Iglesia ante la tragedia (incluida la aportación económica realizada por el papa León XIV nada más conocerse la noticia), Antonio Luis Nicolás ha querido poner el acento en el fundamento evangélico de esta solidaridad. «La caridad, la mano tendida al necesitado, está en el ADN del cristiano, y eso se tiene que notar en algún sitio. Eso es tan así que es el corazón del Evangelio: nadie puede decir que ama a Dios a quien no ve, si no ama al hermano al que ve. Y al hermano el amor se le demuestra andando», ha afirmado.
En este sentido, ha explicado que contar con un instrumento como Cáritas ofrece garantías a los donantes: «Te da la seguridad de que tu aportación va a llegar de manera inmediata y de manera correcta, allá donde se necesite». Nicolás ha querido agradecer también la labor de Cáritas Venezuela, que «desde el minuto uno está codo a codo con su pueblo, porque la Iglesia tiene que responder, evidentemente».
![]()
Donaciones económicas, más eficaces que las donaciones en especie
El delegado episcopal ha insistido en la importancia de canalizar la ayuda a través de donativos económicos y no de donaciones en especie, una cuestión que, según ha explicado, no es económica sino «práctica y de ayuda logística». «Solamente hay que imaginar qué nos va a costar hacer llegar a Venezuela toda esa recogida de material que la gente está realizando. Se trata de optimizar, de que en el propio territorio puedan acceder a los recursos que necesitan en su mismo país, o lo más cercano posible«, ha explicado, recordando la distancia que separa España de Venezuela y el coste que supondría fletar aviones con material.
Nicolás ha querido lanzar también un mensaje de ánimo a quienes puedan pensar que su aportación es insuficiente: «Que la gente no se cuestione siquiera: ‘con lo poco que tengo, ¿qué puedo hacer?’ Todos los pocos suman». El delegado ha recordado además la gravedad de la situación sobre el terreno, con fallos en la red de abastecimiento y en el suministro eléctrico, y ha señalado un dato especialmente doloroso: «Hay miles de cadáveres todavía sin darles sepultura, con todo lo que eso conlleva».
«Necesitan nuestro soporte emocional, nuestro compromiso en la oración y nuestro compromiso de solidaridad»
Ante este panorama, Nicolás ha hecho un llamamiento a mantener vivo el compromiso con Venezuela: «Necesitan nuestro soporte emocional, necesitan nuestro compromiso en la oración y necesitan nuestro compromiso de solidaridad, porque les corresponde. Hoy les corresponde».
La campaña de Cáritas Diocesana de Ávila continúa abierta y las aportaciones pueden realizarse a través de tres vías: la página web caritas.es/avila, un número de cuenta bancaria y un número de Bizum (los recordamos al finalizar este artículo).
El delegado episcopal ha querido agradecer, por último, la implicación del Ayuntamiento de Ávila, que desde el primer momento, junto a otras entidades, propuso a Cáritas Diocesana como «instrumento de absoluta confianza» para canalizar las ayudas, evitando así el riesgo de posibles situaciones de oportunismo ante este tipo de catástrofes. «Tenemos que ser lo suficientemente honestos para que no corramos riesgos inútiles. Hay que tener la confianza puesta en organizaciones de solvencia, y se ha demostrado por parte de las instituciones públicas que reconocen a Cáritas como una de estas instituciones fiables», ha concluido Nicolás, insistiendo en el ejercicio de transparencia con el que Cáritas Diocesana de Ávila ha querido informar a la sociedad abulense de que los más de 35.000 euros recaudados «llegan» a su destino.
