Cerca de 300 delegados de nueve diócesis se reunirán bajo el lema «Renovados para la misión» para trazar las líneas pastorales de su futuro pastoral y evangelizador

La Diócesis de Ávila ha acogido este lunes la rueda de prensa de presentación de los detalles finales de la Asamblea Eclesial de la Iglesia en Castilla, un encuentro histórico que reunirá en la ciudad, del 30 de abril al 2 de mayo, a cerca de 300 delegados procedentes de las nueve diócesis castellanas. El acto ha contado con la intervención del obispo de Ávila, Mons. Jesús Rico García; el vicario de pastoral de la diócesis, Jorge Zazo; y Marta Benito, laica de la diócesis de Segovia y participante en la asamblea.
Un hito sinodal pionero en España
El obispo de Ávila ha subrayado la importancia histórica de este encuentro, que constituye el culmen de un itinerario de trabajo iniciado en el marco del Sínodo convocado por el Papa Francisco. «Esta asamblea la podemos considerar como un hito en la aplicación del Sínodo y es el fruto, no lo olvidemos, de un itinerario de trabajo de tres años», ha afirmado Mons. Rico García. El primer año estuvo dedicado a reconocer la situación de la Iglesia; el segundo, a discernirla e interpretarla en clave de fe; y este tercero tiene como objetivo «decidir, intentar descubrir aquellos caminos más coherentes para la evangelización en esta tierra de Castilla».
El vicario de pastoral ha destacado que la asamblea es la primera de estas características que se celebra en España, tal y como se pedía en el Sínodo de la Iglesia Universal: «En este sentido, la nuestra es la pionera en España. Somos la asamblea sinodal que se va a realizar en nuestro país», ha señalado Jorge Zazo, quien ha añadido que el Departamento para el Sínodo de la Conferencia Episcopal Española enviará un observador al encuentro. También participarán como invitados el obispo y el vicario general de la diócesis de León, así como el administrador diocesano y el vicario de pastoral de Astorga, diócesis que, aunque pertenecen a Castilla y León como demarcación civil, no forman parte de este grupo de trabajo de la Iglesia en Castilla.
Los desafíos que motivan la convocatoria
Mons. Rico García ha situado el encuentro en el contexto de una sociedad crecientemente secularizada y sometida a un profundo cambio demográfico. «La cultura se ha ido secularizando. Hoy ser cristiano es un gran desafío. La sociedad ya no es la que sostiene la fe, sino que esta es una convicción personal que tantas veces no coincide con las condiciones de nuestra sociedad», ha explicado el obispo. En este marco, ha definido los objetivos de la asamblea: «Impulsar una Iglesia más viva, participativa y misionera; ofrecer respuestas evangélicas a los desafíos de la sociedad actual; fortalecer la comunión entre las distintas iglesias» y «concretar decisiones pastorales que ayuden a anunciar ese Evangelio». El obispo ha resumido la ambición del encuentro con una referencia a la Conferencia de Aparecida: pasar «de una pastoral de conservación a una pastoral decididamente misionera».
Representación, criterios de participación y protagonismo laical
Participarán delegados de las nueve diócesis que conforman la Iglesia en Castilla: Valladolid, Burgos, Salamanca, Ávila, Segovia, Ciudad Rodrigo, Zamora, Osma-Soria y Palencia. Las tres más pobladas —Valladolid, Burgos y Salamanca— contarán con 35 delegados cada una; el resto, con 25. Entre los criterios de selección destaca que al menos dos tercios de los participantes sean laicos y que cada diócesis aporte un mínimo de dos jóvenes menores de 30 años. Sin embargo, este criterio de mínimos se ha superado ampliamente en varias diócesis, que aportan un número importante de participantes jóvenes.
Marta Benito, laica segoviana cuya presencia en la rueda de prensa simbolizaba precisamente ese protagonismo de los bautizados, ha subrayado el significado de esta participación mayoritaria: «Somos dos tercios los laicos que vamos a participar, y ello no es ni más ni menos que un recordatorio a todos nosotros de que somos el pueblo de Dios, la mayoría de los laicos, y que no solamente es el tiempo de los laicos sino que es el tiempo de discernir y de trabajar en corresponsabilidad». Ha insistido en que la misión laical «nace del bautismo» y en que «es un tiempo no de delegar tareas, sino de asumir cada uno de nosotros las responsabilidades dentro de nuestro carisma».
“Somos la Iglesia de los bautizados, no de los curas”
El trabajo de la asamblea se articulará en torno a tres grandes ejes, fruto también del proceso de consulta realizado en cada diócesis durante el curso, que han sido sintetizadas en un “Documento Cero” que todos los participantes han recibido ya con antelación. Los tres bloques son: la conversión pastoral y el fortalecimiento del encuentro con Jesucristo; la renovación del estilo pastoral para ser una Iglesia más cercana, misionera y corresponsable; y la reforma de las estructuras evangelizadoras, con especial atención a las parroquias, el entorno digital y la coordinación entre los distintos agentes pastorales.
Sobre este último punto, Jorge Zazo ha sido especialmente contundente al hablar de la necesidad de repensar las estructuras actuales: «Hay que repensar y discernir cuáles son las que siguen teniendo futuro y cuáles hay que modificar para que lo tengan, y cuáles habrá que renunciar a ellas por mucho que nos cueste». A pregunta de los periodistas sobre qué estructuras concretas deben cambiar, el vicario ha respondido sin ambages: «Todas», enumerando parroquias, colegios, hermandades y cofradías, y santuarios, y apelando a un principio de corresponsabilidad: «Somos la iglesia de los bautizados, no de los curas. Por eso es importante que todos tengan la palabra
La metodología: oración y conversación en el Espíritu
La asamblea se desarrollará según la metodología sinodal impulsada por el Papa Francisco, centrada en la llamada «conversación en el Espíritu», un método de origen jesuita que privilegia la escucha activa y la integración de las aportaciones de todos los participantes. «En una sociedad donde cada uno viene con su idea y trata de defenderla a toda costa contra las del otro, es imposible el diálogo y es imposible la escucha de Dios. Por eso es tan importante asumir que lo que el otro está diciendo puede iluminarme», ha explicado Zazo. Los grupos de trabajo, de unos diez participantes, tendrán una duración aproximada de una hora y cuarto, tras los cuales se celebrará una Asamblea General donde se expondrán las conclusiones y se procederá a una votación.
Marta Benito ha dado fe del proceso de preparación en la diócesis de Segovia: «El grupo de participantes también hemos tenido la oportunidad de encontrarnos en un encuentro solamente dedicado a preparar esta gran asamblea, con el fin de poder dar lo mejor de cada uno de nosotros. Nos ha ayudado a profundizar, a conocernos más y a ser más conscientes de la responsabilidad y la importancia que asumimos de poder representar a nuestra diócesis aquí en Ávila».
Programa y actos abiertos a todos los fieles
Las sesiones de trabajo tendrán lugar en el Colegio Diocesano Asunción de Nuestra Señora. El acto inaugural, el jueves 30 de abril, arrancará además con una vigilia de oración en la iglesia de San Pedro Apóstol, abierta a todos los fieles. «El comenzar con una vigilia en la iglesia de San Pedro no es simplemente que ahora rezamos y pedimos el Espíritu para luego reflexionar entre nosotros; es para marcar el tono de todos los días. Vamos a estar continuamente rezando», ha subrayado el vicario de pastoral.
Podrán seguirse en streaming a través del canal de Youtube de Iglesia en Castilla la inauguración del jueves por la tarde, la presentación del documento cero el viernes 1 de mayo a las 10:00 horas, y las pistas para el camino el sábado 2 a las 16:00 horas. La misa de clausura, el mismo sábado 2 de mayo —festividad de San Segundo, patrón de Ávila—, se celebrará en la Catedral a las 18:00 horas, presidida por el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, y será retransmitida en directo por TRECE Televisión. Tanto esta eucaristía como la vigilia están abiertas a todos los abulenses que deseen unirse.
El obispo de Ávila ha concluido su intervención con una llamada a la oración de todo el pueblo de Dios: «Animo a todo el pueblo de Dios que camina por Castilla a unirse en oración en estos días. Es un tema importante, es un tema decisivo para la Iglesia durante estos años».