Con la cercanía del Domingo de Ramos, el obispo de Ávila, Mons. Jesús Rico García, ha dirigido su mensaje a los fieles diocesanos con motivo de la Semana Santa 2026, subrayando que estos días constituyen “el momento más importante del año para la fe cristiana”.
En su mensaje, Mons. Rico recuerda que la Semana Santa conmemora la pasión, muerte y resurrección del Señor, y destaca su arraigo tanto en la vida de la Iglesia como en el corazón de la sociedad abulense. “Nuestras calles se llenan de silencio, oración y belleza”, afirma, en referencia a las procesiones que recorren la ciudad y los pueblos.
No obstante, el prelado advierte de que estas manifestaciones externas, aun siendo valiosas, no agotan el significado profundo de estos días. Las procesiones, explica, son “una auténtica catequesis visual” que ayuda a contemplar el misterio central de la fe, pero insiste en que la verdadera raíz de la Semana Santa está en el “encuentro personal con Cristo que nos ama hasta el extremo”.
En esta línea, el obispo subraya el papel de las cofradías, llamadas a ser “verdaderas escuelas de evangelización”. Su misión, señala, va más allá de la proliferación de desfiles procesionales: consiste en hacer crecer la fe y acercar el Evangelio a todos, especialmente en un tiempo en el que “muchos corazones se muestran abiertos a la pregunta por Dios”.
Mons. Rico también hace referencia al contexto actual, marcado por la violencia y la división social, y recoge la llamada del papa Francisco a evitar que las hermandades se conviertan en “grupos aislados y autorreferenciales”. En este sentido, recuerda que la piedad popular es “un tesoro” que debe vivirse en comunión eclesial, especialmente en una sociedad secularizada.
La Semana Santa de este año adquiere además un carácter especial en la diócesis al celebrarse el Año Jubilar dedicado a San Juan de la Cruz. El obispo destaca la figura del místico como guía espiritual para estos días, invitando a vivir la pasión de Cristo como camino de entrega y unión con Dios.
Asimismo, Mons. Rico exhorta a los fieles a “mirar a Jesús”, que revela el rostro misericordioso de Dios, y a recorrer el camino del servicio y la entrega. “Detengámonos para contemplar al Crucificado”, invita, animando a acoger el misterio de su muerte y dejar que transforme la vida.
El obispo concluye su mensaje deseando a todos los fieles una “Feliz Pascua”, confiando en que la celebración de estos días santos ayude a profundizar en el amor de Cristo.