
Fontiveros vuelve a situarse, en estos primeros meses del Año Jubilar Sanjuanista, como punto de encuentro para quienes buscan adentrarse en la hondura espiritual de san Juan de la Cruz allí donde comenzó su historia.
Desde el inicio del jubileo, a finales del pasado mes de diciembre, cerca de 200 personas han atravesado ya la Puerta Santa de la iglesia de San Cipriano. Una cifra que resulta especialmente significativa si se tienen en cuenta las adversas condiciones meteorológicas que han marcado estos meses, dificultando los desplazamientos y las peregrinaciones hasta esta localidad abulense. Aún así, cada semana, se desplazan hasta allí diferentes grupos para ganar el Jubileo, como por ejemplo hicieron hace unos días todos los seminaristas de las distintas diócesis que conviven en el Teologado de Ávila.
Llama especialmente la atención que, en proporción, el número de peregrinos extranjeros está siendo superior al de peregrinos españoles, un dato que refuerza con claridad la dimensión universal de la figura de san Juan de la Cruz. Fieles procedentes de distintos países están llegando hasta su lugar de nacimiento movidos por el deseo de beber de la espiritualidad sanjuanista en el mismo enclave donde nació el santo carmelita.

A pesar de las dificultades propias de esta época del año, la respuesta está siendo muy positiva y pone de manifiesto el interés que sigue despertando san Juan de la Cruz como referente espiritual de primer orden. Su mensaje, profundamente arraigado en la experiencia de Dios, continúa atrayendo a personas de diferentes culturas y realidades, que encuentran en su legado una guía luminosa para el camino interior.
Este inicio del jubileo está siendo vivido con especial intensidad por la localidad de Fontiveros, que afronta estos primeros compases del Año Jubilar con profundo cariño y sentido eclesial. Para el municipio, este tiempo de gracia supone una oportunidad no solo de acogida y hospitalidad, sino también de renovación espiritual y de proyección cultural y religiosa, reafirmando su identidad como cuna del santo.
El Año Jubilar Sanjuanista se celebra con motivo del tercer centenario de la canonización de san Juan de la Cruz y del primer centenario de su proclamación como doctor de la Iglesia. Un jubileo compartido con otras ciudades estrechamente vinculadas a su vida y obra, como Segovia y Úbeda, pero que en Fontiveros adquiere un carácter singular al tratarse de su lugar natal. Reconocido universalmente no solo como uno de los grandes poetas de la lengua española, sino también como un maestro de la vida espiritual, san Juan de la Cruz continúa iluminando, cinco siglos después, el caminar de quienes buscan profundidad, sentido y encuentro con Dios.
Cómo ganar el Jubileo
Conseguir el Jubileo en este Año Sanjuanista conlleva tener en cuenta las condiciones habituales para lucrar la indulgencia plenaria (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa), si participan con espíritu de penitencia y devoción en las celebraciones jubilares o peregrinan a los templos designados como tal. Asimismo, también se concede la indulgencia a quienes realicen en dichos templos jubilares una oración por un amplio espacio de tiempo, y que concluya con el Padre Nuestro, el Credo, una invocación la Virgen, y a San Juan de la Cruz.
En el caso de ancianos, enfermos y todos los que por causa grave no pueden salir de casa, también pueden conseguir la Indulgencia con las mencionadas tres condiciones habituales, a la vez que, puestos ante una imagen, se unan espiritualmente a alguna celebración jubilar , ofreciendo además su sufrimiento al Señor misericordioso.