Los menores migrantes no acompañados centran la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado

El Secretariado Diocesano de Migraciones invita a toda la comunidad diocesana a participar en la celebración de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. Se cumple la 112 edición, con lo que ya podemos decir que esta jornada tiene una tradición centenaria. No es de extrañar, porque la Iglesia siempre ha visto en el hermano emigrante a Jesucristo.

Este año, el Papa León quiere que recordemos de forma especial a los menores migrantes no acompañados. Ellos cargan con una mayor vulnerabilidad, pues tienen riesgos de exclusión mayores. Bajo el lema «Incluso uno solo de estos pequeños», la jornada quiere ser una oportunidad para acercarse a esta realidad desde la dignidad de cada persona, especialmente de quienes, por su edad y circunstancias, se encuentran en una situación de particular vulnerabilidad.

La convocatoria tendrá lugar el domingo 27 de septiembre en la parroquia de San Vicente, con una Eucaristía a las 13 horas.

La celebración de esta Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado constituye también una invitación a pasar de la indiferencia a una cultura del encuentro, la acogida y la fraternidad, reconociendo en cada persona migrante un hermano y una hermana y, de manera particular, acercándonos a la realidad de los menores.

El lema de este año encuentra su inspiración en las palabras de Jesús recogidas en el Evangelio de san Mateo: «El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge a mí» (Mt 18,5). Una llamada a situar en el centro a los más pequeños y vulnerables y a hacer de nuestras comunidades espacios de acogida, protección y esperanza.

Desde el Secretariado Diocesano de Migraciones se anima a toda la comunidad diocesana a participar en esta jornada y a compartir un tiempo de reflexión, celebración y fraternidad, poniendo rostro y corazón a la realidad de tantos niños, niñas y adolescentes que viven la experiencia de la migración.