El presidente de CEOE Ávila destaca el mensaje del papa León XIV sobre la centralidad de la persona en el mundo del trabajo

Diego Díez participó como invitado por CEPYME Nacional en el acto ‘Tejiendo Redes’, celebrado en el Movistar Arena, y también estuvo presente en la vigilia juvenil y en la misa del domingo en Cibeles
Diego Díez, presidente de CEOE Ávila, en la Misa del Corpus con el Papa

El presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Ávila, Diego Díez, vivió de manera muy intensa la visita del papa León XIV a España, participando en varios de los actos programados en Madrid a lo largo del fin de semana. Invitado por el Tribunal Nacional de CEPYME para estar presente en el acto denominado ‘Tejer Redes’, celebrado el pasado domingo en el Movistar Arena, Díez calificó el encuentro de «muy emocionante» y subrayó la relevancia del mensaje que el Pontífice dirigió al mundo empresarial, sindical, cultural y deportivo allí reunido.

Para el presidente de CEOE Ávila, las palabras del Santo Padre en ese acto conectaron directamente con los valores que él mismo ha defendido siempre en su labor al frente de los empresarios abulenses. León XIV insistió en que la persona debe estar siempre en el centro del mundo del trabajo, recordando que los trabajadores no son meros instrumentos al servicio de la economía, sino los verdaderos artífices de su propia historia. Un mensaje que Díez considera plenamente alineado con el modelo de empresa que representa: el de las pequeñas y medianas empresas, muchas de ellas familiares, que constituyen el verdadero motor económico de provincias como Ávila y que tienen, más allá de su función productiva, un profundo valor social y humano.

El empresario abulense destacó también como uno de los momentos más llamativos del acto la presencia conjunta de representantes de la patronal y de los sindicatos, y el clima de escucha y respeto que reinó en la sala. Cuando algunos asistentes intentaron abuchear a los líderes sindicales al tomar la palabra, el propio público acalló rápidamente esas muestras de desaprobación: no era el momento, no era el lugar. Para Díez, ese gesto espontáneo reflejó perfectamente el espíritu que debe presidir las relaciones laborales: el diálogo fructífero y el respeto mutuo entre todas las partes, algo en lo que el Papa también insistió con claridad en su intervención.

A la entrada del Movistar Arena, junto al nombre del Pontífice realizado con flores

Pero la jornada del domingo no fue el único momento memorable del fin de semana para Diego Díez. El presidente de CEOE Ávila también estuvo presente en la vigilia de los jóvenes celebrada la noche del sábado en la Plaza del Salvador, y por la mañana en la multitudinaria misa en Cibeles. Este último acto le impactó de manera especial, y no estuvo exento de dificultades: los problemas con los códigos QR de acceso impidieron a muchos fieles entrar a sus sectores asignados. Sin embargo, lejos de vivir esa contrariedad como un contratiempo que amargara la jornada, Díez la recuerda como una oportunidad inesperada. Rezar de rodillas junto a cientos de personas en la zona de Nuevos Ministerios, aunque fuera desde la distancia, fue uno de esos momentos que, dice, se guardan para siempre. Una experiencia que le ha marcado profundamente.