Vivienda, migración y «trabajadores pobres»: los tres grandes retos que enfrentó Cáritas Ávila en 2025

El comedor social sirvió cerca de 17.000 comidas en 2025 y el 85% de las personas atendidas en el programa de acogida son migrantes
Presentación de la memoria de Cáritas (Foto: Cáritas diocesana de Ávila)

Cáritas Diocesana de Ávila presentó este miércoles su Memoria 2025 en el marco del Día de la Caridad, que la Iglesia celebra coincidiendo con la solemnidad del Corpus Christi, este domingo 7 de junio. 

El obispo de Ávila, Mons. Jesús Rico, quiso situar la labor de Cáritas en el corazón de la misión de la Iglesia. Partiendo del pasaje del Evangelio de Mateo conocido como el Juicio Final —«Tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, era extranjero y me acogisteis»—, el obispo subrayó que la diaconía, el servicio, «es elemento constitutivo de la evangelización». «Lo decisivo no es el sentimiento del amor, sino la compasión que acude en ayuda práctica», afirmó. «El reino de Dios es y será siempre de los que aman al pobre que sufre y le ayudan en su necesidad.»

Rico quiso agradecer expresamente el compromiso de los voluntarios y profesionales de Cáritas: «Son rostros concretos que, con su ejemplo, dan voz a la respuesta de Dios a la oración de quienes se dirigen a Él.»

Más de 60 años al servicio de los más vulnerables

El delegado episcopal de Cáritas, Antonio Luis Nicolás, insistió en que los datos de la Memoria no deben leerse como meras estadísticas. «Debajo o detrás de cada número hay un rostro humano, hay una historia, hay algo concreto a lo que tenemos que acudir», señaló, antes de repasar los tres grandes rasgos que marcan la realidad social atendida en 2025: el crecimiento del umbral de la pobreza —«ya tener un puesto de trabajo no significa salir de su umbral»—, la intensificación de los movimientos migratorios, y la vivienda como «derecho vulnerado» y problema transversal.

Entre los datos más significativos que ofreció Nicolás, destacó que el comedor social ha servido cerca de 17.000 comidas a lo largo del año, y que el programa de acogida atiende a casi 600 hogares, con aproximadamente 2.000 miembros. «El 85,5% de las personas atendidas en ese programa de acogida son migrantes, y más del 60% del total de personas atendidas en Cáritas son igualmente migrantes que se encuentran en situación irregular», precisó. Recordó también las palabras del Papa Francisco, que instaba a construir una sociedad «capaz de acoger, capaz de proteger, capaz de promover y capaz de integrar».

Adicciones: más de 600 personas atendidas y un nuevo programa sobre pantallas

Estela Martín, psicóloga del Programa Comunitario de Drogodependencias, presentó los dos grandes ejes de trabajo de su área: la atención e intervención y la prevención. En 2025, el servicio ha atendido a más de 600 personas, con un equipo de nueve profesionales —psicólogos, educadores sociales, médico, enfermera y abogado— que trabajan de forma interrelacionada.

Como novedad del año, el programa incorporó una nueva línea de prevención centrada en «el uso problemático de las TIC, tecnologías de la relación, información y comunicación, conocidas como pantallas». La edad media de los adolescentes atendidos en este servicio fue de 13 años. «Las adicciones se pueden prevenir, se pueden tratar y nadie debería enfrentarse a ellas solo», subrayó Martín.

Empleo: 120 empresas colaboradoras y el reto de los «trabajadores pobres»

Jesús Gil, responsable del área de empleo, centró su intervención en un fenómeno que, según advirtió, está redefiniendo el trabajo de Cáritas: el de los «trabajadores pobres». «Estamos viendo que tener empleo, que antes era una solución para salir de la situación de vulnerabilidad, pues obviamente no lo es tanto», explicó. La causa, señaló, es que «un salario mínimo de 1.221 euros al mes no llega para pagar la vivienda, gastos de alimentación» y otros gastos básicos.

A pesar de ello, Gil destacó positivamente la respuesta del tejido empresarial: en 2025 se ha trabajado con más de 120 empresas. El responsable de empleo hizo un llamamiento directo a las empresas abulenses para que conozcan los perfiles que Cáritas acompaña, especialmente de cara al proceso de regularización extraordinaria en curso: «Vamos a tener trabajadores formados, preparados y dispuestos para desarrollar un trabajo. Yo invito a que las empresas nos vengan a conocer y tengan la posibilidad de conocer a las personas que pueden ser sus futuros trabajadores.»

Infancia y comunidad: cuando el acompañamiento es la respuesta

Quintín García, responsable del programa de Infancia, Juventud y Familia, presentó una realidad que calificó de estructural: en Castilla y León, más del 94% de los niños y jóvenes atendidos por Cáritas se encuentran en situación de exclusión social. En 2025, el programa ha trabajado con 868 personas pertenecientes a 174 hogares. «Ningún niño debería crecer sintiéndose solo o sin oportunidades», afirmó García, quien destacó que el trabajo no sustituye a las familias, sino que «camina junto a ellas».

Entre las realidades detectadas, García señaló que más del 25% de los jóvenes atendidos experimentan soledad no deseada, con consecuencias directas sobre su salud mental. «La exclusión no disminuye, sino que se cronifica, y la infancia y la juventud son quienes más lo están sufriendo», alertó.

En cuanto al área de animación comunitaria, subrayó el papel de los más de 150 voluntarios con los que cuenta Cáritas, y destacó que «muchas veces la ayuda no solamente es material, sino algo tan sencillo como estar». «Fortalecer la comunidad es clave para transformar las realidades sociales», concluyó.


Cáritas Diocesana de Ávila lleva más de 60 años desarrollando su labor en la provincia en nombre de la Iglesia de Ávila, atendiendo situaciones de pobreza y exclusión social desde una perspectiva cristiana e integral.

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