“También tú puedes ser santo viviendo tu pertenencia a la Iglesia”

La Diócesis de Ávila celebra este domingo 9 de noviembre el Día de la Iglesia Diocesana, una jornada que este año coincide providencialmente con la fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán, “madre y cabeza de todas las iglesias del mundo”. Con este motivo, el obispo de Ávila, Mons. Jesús Rico García, ha dirigido un mensaje a los fieles en el que invita a “renovar el sentido de pertenencia y corresponsabilidad” dentro de la comunidad diocesana.

A partir de este año, por deseo del Papa Francisco, esta jornada estará también dedicada a conmemorar a los santos, beatos, venerables y siervos de Dios vinculados a cada Iglesia particular. Mons. Rico subraya que se trata de “una ocasión hermosa para mirar con gratitud a tantos testigos de fe que nos han precedido y que hoy siguen iluminando nuestro camino en el peregrinar por la vida”.

El lema de este año, “Tú también puedes ser santo”, resume —según el obispo— “una certeza fundamentada en nuestra fe cristiana”. “Desde que recibimos las aguas del Bautismo, todos estamos llamados a la santidad —explica—. No es un camino reservado a unos pocos, sino un horizonte real al que cada bautizado está llamado a caminar desde su vocación concreta: padres y madres, jóvenes, consagrados, sacerdotes, trabajadores, enfermos o ancianos”.

Mons. Jesús Rico recuerda además que Ávila es tierra de santos, fecunda en testimonios como los de Santa Teresa de Jesús o San Juan de la Cruz, y también de “tantos hombres y mujeres que, sin haber sido canonizados, han dejado huella en nuestras parroquias, familias y comunidades”. En ellos, dice, se manifiesta esa “santidad de la puerta de al lado” de la que hablaba el Papa Francisco, y que “sigue edificando silenciosamente el Reino de Dios”.

El prelado invita asimismo a conocer la labor que desarrolla la Iglesia diocesana (por ejemplo, a través de esta web, donde se muestran los proyectos pastorales, sociales y evangelizadores, así como los recursos con los que se sostiene su misión). Pero, más allá de los datos, recuerda que “cada fiel es parte esencial de esta Iglesia particular”. “Sin ti, sin tu oración, tu tiempo, tu compromiso y tu ayuda económica, no podríamos seguir llevando adelante la misión que el Señor nos confía”, afirma Mons. Rico. “También tú puedes ser santo viviendo con entrega tu pertenencia activa a la comunidad diocesana”.

El obispo concluye su mensaje animando a los fieles a seguir construyendo juntos una Iglesia viva, santa, cercana y misionera, dejándose inspirar por el testimonio de los santos de la tierra abulense y viviendo con pasión el Evangelio cada día.