
La Asociación Diocesana Scout invita a todos aquellos que en algún momento formaron parte del escultismo en la diócesis a sumarse a la celebración del Día del Pensamiento Scout, que tendrá lugar el domingo 22 de febrero. Bajo el lema «¿Fuiste scout? Únete a la celebración», la jornada quiere ser una oportunidad para reencontrarse, fortalecer vínculos y seguir tejiendo comunidad en torno a un movimiento que deja huella para toda la vida.
La cita comenzará a las 19:00 horas en la explanada de Los Cuatro Postes. A través de dinámicas preparadas por los propios niños, testimonios y la lectura de un manifiesto, se presentará a la ciudad la realidad actual del escultismo. Como gesto simbólico, el monumento se iluminará de color morado, tonalidad tradicionalmente vinculada al movimiento scout y asociada a valores como la sabiduría, la creatividad y la independencia.
¿Por qué el 22 de febrero es el Día del Pensamiento Scout?
Cada 22 de febrero se conmemora el nacimiento de Robert Baden-Powell, el impulsor de un proyecto educativo que supo confiar en los jóvenes cuando aún no se reconocía plenamente su potencial transformador. Su intuición y su valentía dieron origen a una propuesta que no solo organizó actividades al aire libre, sino que despertó una vocación de servicio y liderazgo basada en la responsabilidad y el compromiso.
Baden-Powell no puso en marcha únicamente una organización: encendió una llama que continúa viva en cada campamento, en cada Promesa pronunciada con emoción, en cada gesto discreto de ayuda y en cada patrulla que aprende a avanzar unida. Su legado sigue presente allí donde un joven descubre que puede crecer superando retos y poniéndose al servicio de los demás.
El escultismo recuerda que el uniforme es solo un signo externo de una realidad más profunda: la disposición a asumir responsabilidades, la gratuidad en el servicio y la fortaleza para levantarse tras cada dificultad. Enseña que el liderazgo auténtico nace del servicio y que la aventura más grande consiste en trabajar por un mundo más justo y más humano.
En esta jornada, millones de scouts en todos los continentes celebran su pertenencia a una misma hermandad. Diversidad de lenguas y culturas, pero una identidad compartida que hunde sus raíces en una historia iniciada hace más de un siglo y que sigue creciendo gracias al compromiso cotidiano de tantos jóvenes y educadores.
El Día del Pensamiento Scout es también ocasión para renovar la Promesa con esperanza: reafirmar la valentía ante los desafíos, la generosidad en el servicio y la fidelidad a unos valores sólidos. Porque el escultismo no se limita a una actividad puntual; es un estilo de vida que invita a mirar la realidad con confianza y a comprometerse activamente en su mejora.
El escultismo en Ávila
Integrados en el Movimiento Scout Católico, los scouts abulenses forman parte de un proyecto educativo de la Iglesia que busca acompañar a niños y jóvenes para que sean protagonistas de su propio crecimiento. El compromiso con el entorno, la sociedad y el cuidado de la creación se presentan como pilares para contribuir a la construcción de un mundo mejor.
Desde su implantación en los años sesenta como grupo católico, el escultismo en la diócesis ha ofrecido un espacio de educación no formal que fomenta personas libres, críticas y comprometidas, tanto con la sociedad como con su fe.
En la actualidad, cerca de un centenar de jóvenes forman parte del movimiento en Ávila. El Grupo Scout San Antonio, nacido en 1990 y vinculado a la parroquia de la Sagrada Familia, reúne a 51 miembros. Otros 51 integran el grupo Scouts Gredos, creado a finales de 2022 y con sede en la parroquia de La Milagrosa. A ellos se suman más de una decena de jóvenes mayores de 18 años que forman la rama Ruta. Todos se coordinan a través de la Asociación Diocesana Scouts Ávila, erigida en 2022 como asociación pública de fieles para fortalecer la organización y la comunión en el ámbito diocesano.
El método scout se estructura en distintas ramas según la edad: Castores (de primero a tercero de Primaria), Lobatos (cuarto y quinto), Exploradores o Rangers, Pioneros y Rutas, además de los monitores que acompañan el proceso educativo. Cada grupo se identifica por el color de su camisa, signo visible de pertenencia y etapa dentro del itinerario formativo.
El movimiento cuenta asimismo con la presencia de un sacerdote que ejerce como consiliario, acompañando el crecimiento espiritual de los jóvenes. Aunque hoy el escultismo en la diócesis tiene identidad católica, sus orígenes en Ávila se remontan a comienzos del siglo XX, cuando comenzaron a surgir las primeras experiencias scouts en la ciudad.
